El Instituto de Conservación Forestal (ICF) ha emitido una alerta sobre la creciente incidencia de incendios forestales en el occidente de Honduras, impulsada por las altas temperaturas y la prolongada sequía de la época de verano. Según el último balance oficial, se han registrado 28 incendios controlados que han dejado un saldo de más de 1,400 hectáreas de bosque afectadas en departamentos clave como Copán, Lempira y Ocotepeque. Santa Rosa de Copán se identifica como uno de los municipios con mayor vulnerabilidad, registrando una actividad inusual de siniestros en las últimas semanas.
Las autoridades del ICF señalan que las causas principales de estos incendios varían entre quemas agrícolas que se salen de control y actos premeditados por pirómanos. En respuesta a esta emergencia, el ICF ha desplegado siete cuadrillas de combatientes especializados en la región occidental, quienes trabajan de manera permanente en labores de prevención, combate y control. Este esfuerzo cuenta con el respaldo logístico del Ministerio de Ambiente y la Presidencia de la República, asegurando que las tropas forestales tengan el equipamiento necesario para enfrentar las llamas en terrenos de difícil acceso.
El fortalecimiento institucional ha permitido una coordinación interinstitucional más estrecha, involucrando a las municipalidades a través de la dotación de insumos para sus propias cuadrillas locales. En el sur de Lempira y diversas zonas de Copán, la colaboración entre el Gobierno Central y los gobiernos locales ha sido fundamental para contener incendios que amenazaban con extenderse a áreas protegidas y zonas pobladas. El ICF subraya que, a pesar de los desafíos climáticos, la capacidad de respuesta se ha mantenido ágil, logrando sofocar la mayoría de los eventos en tiempo y forma para minimizar el daño ecológico.