El Hospital de Puerto Cortés ha registrado una notable transformación en sus condiciones de salubridad y limpieza durante los últimos días, coincidiendo con una disminución temporal en el flujo de pacientes por la suspensión de la consulta externa. Las autoridades del centro asistencial y el personal de mantenimiento han aprovechado este periodo para intensificar las labores de aseo en pasillos, salas de espera y áreas comunes, logrando un estado de higiene que ha sido destacado como un modelo a seguir para la convivencia en los espacios públicos de salud.
La ausencia de aglomeraciones ha permitido que las cuadrillas de limpieza ejecuten sus tareas de manera más profunda y eficiente. Según reportes desde el interior del nosocomio, el personal de aseo se mantiene operativo de forma permanente, asegurando que los pisos y superficies luzcan impecables. No obstante, las autoridades han señalado que la limpieza actual no se debe a una falta de mantenimiento previo, sino a la reducción de desechos generados por los usuarios, quienes frecuentemente arrojan basura como envoltorios y chicles en las áreas de tránsito.
Ante este panorama, se ha emitido un llamado a la conciencia ciudadana y a la educación ambiental de los pacientes y sus familiares. La administración del hospital enfatizó que el mantenimiento de un entorno sano es una responsabilidad compartida entre la institución y la población. Se insta a los visitantes a utilizar los basureros dispuestos en el recinto y, en caso de no encontrar uno cercano, a resguardar sus desechos hasta encontrar un depósito adecuado, evitando contaminar los pasillos que son fundamentales para la recuperación de los internos.